jueves, 23 de marzo de 2017

El Cineclub en la radio Untref

Este jueves a las 11, Emiliano Penelas, programador del Cineclub La Rosa, estará el "Somos de acá", por , hablando sobre la programación y el recorrido de nuestro espacio. Para escucharlo: o a través de la aplicación de Tunein como Estación Untref.


viernes, 17 de marzo de 2017

Una realización coral

Gente en domingo es una película que se recuerda mucho hoy en día sobre todo por los nombres que estuvieron involucrados en ella: Robert Siodmak junto a su hermano Curt, Edgar G. Ulmer, Fred Zinneman y Billy Wilder. Todos ellos emigrarían a Hollywood huyendo del horror nazi y emprenderían ahí una carrera cinematográfica con más o menos suerte.


Al parecer la idea partió de Curt Siodmak, y Wilder se encargó de guionizarla (escribiendo el guión en servilletas de papel en el Café Romanisches de Berlín), mientras que Robert Siodmak y Edgar Ulmer dirigían, y Schüfftan se ocupaba de la fotografía, asistido por un no acreditado Fred Zinnemann. Según Wilder, todos hacían de todo, con poquísimo dinero y una cámara que tuvieron que pedir prestada, animados por cierto espíritu de amor al arte.

Billy Wilder es quizás uno de los más grandes directores de todos los tiempos, autor entre otras, de Sunset Boulevard, Una Eva y dos Adanes, Piso de soltero, Los caballeros las prefieren rubias y Pacto de sangre. Ganó seis Oscar, además del premio especial en el Festival de Berlín.

Fred Zinnemann dirigió, entre otras, A la hora señalada, De aquí a la eternidad, El hombre de dos reinos y El día del chacal. Obtuvo cuatro Oscar, y premios especiales en Cannes y Berlín.

Robert Siodmak fue uno de los maestros del cine negro norteamericano. Dirigió Los asesinos, La escalera de caracol, Sin ley y sin alma y Las ratas, por la que ganó el Oso de Oro en Berlín, entre otras. Su hermano Curt destacó como guionista de películas de terror y clase B como El hombre lobo, Vuelve el hombre invisible y El gorila.

Edgar G. Ulmer también se dedicó a los films noirs (Detour es su obra cumbre) y películas de clase B como La mujer extraña o El gato negro.

Eugen Schüfftan fue el director de fotografía de El muelle de las brumas (Marcel Carné), Barba Azul y Extraña Ilusión (ambas de Ulmer), Ojos sin rostro (Georges Franju) o El audaz (Robert Rossen), por la que ganó un Oscar.

viernes, 10 de marzo de 2017

Gente en domingo

Comenzamos nuestra undécima temporada con una película imperdible dirigida por cuatro enormes directores, más el guión de Billy Wilder. Por si faltaba algo, la proyección será en 16mm gracias al Goethe-Institut Buenos Aires. Será el miércoles 29 de marzo a las 20 horas, en Austria 2154. Como siempre, con entrada libre y colaboración voluntaria.


Miércoles 29 de marzo - 20 horas
GENTE EN DOMINGO
(Menschen am Sonntag, Alemania, 1930, blanco y negro, 74 minutos)
Dirección: Robert Siodmak, Edgar G. Ulmer, Curt Siodmak y Fred Zinnemann
Guión: Billy Wilder, Curt Siodmak y Robert Siodmak.
Dirección de Fotografía: Eugen Schüfftan.
Elenco: Brigitte Borchert, Christel Ehlers, Wolfgang von Waltershausen, Annie Schreyer, Erwin Splettstösser y Valeska Gert.


Cinco personas juegan en este filme el mismo papel que tienen en la vida: el conductor de taxi, la vendedora de zapatos, la vendedora de discos gramofónicos, el representante de vinos y la maniquí. Después del rodaje retornaron nuevamente a la masa anónima de la que salieron. Partículas minúsculas de una gran ciudad separadas del grandioso decorado urbano. Vds. las reconocerán: son personas sencillas", señala el avance del film, mezcla ficción y documental que retrata a los berlineses de 1930, y específicamente a cinco jóvenes, durante un domingo.

Las ganas de experimentar y la improvisación se notan en la realización de quienes en ese entonces eran aficionados con escasos medios financieros. Sin embargo, Gente en domingo ha pasado a la historia del cine como un filme precursor vanguardista del realismo poético.


En el fondo, los realizadores -Robert Siodmak, Fred Zinnemann, Eugen Schüfftan, Edgar G. Ulmer, más Billy Wilder- se congregaron con Moritz Seeler en el "Romanisches Cafe", de Berlín, para bautizar a su ópera prima. Se describen en el filme un poco a sí mismos: su propio merodear, matar el tiempo, su alegría en un fin de semana libre al viento y al sol, pese a saber perfectamente que tales domingos son sólo un respiro, una pincelada de color en la gris vida cotidiana. Esto se vislumbra a través del filme y le confiere su encanto peculiar. No obstante, mantiene también una mirada vigilante y crítica sobre el entorno, sobre los mayores y más circunspectos, caricaturizando las debilidades humanas.

La película no puede negar sus modelos: el "cine-ojo", de Dziga Vertov, y El hombre de la cámara, o de Berlín, sinfonía de una gran ciudad, de Walter Ruttmann. Entre los intérpretes filme sólo hay un profesional, la actriz Valeska Gert, la cual posa al igual que otros ante un fotógrafo de la playa para tener una foto de recuerdo. Esta película podría haberse rodado en cualquier ciudad, en cualquier país, en cualquier tiempo, si no fuera porque la técnica, los vehículos, el atuendo de las personas, así como el antiguo e incólume Berlín, que juntamente con sus alrededores ofrece el telón de fondo para esta cinta producida sin decorados de estudio, establecen en todo momento la correspondencia con aquella época. La pequeña-burguesía es en todas partes la misma y ha cambiado poco en el transcurso de los decenios. (Texto del Goethe-Institut)


Es, además, una de las últimas películas mudas alemanas importantes de la época. Cuando se estrenó, el cine sonoro ya había penetrado en el mercado alemán cambiando por completo la estética y el estilo de las nuevas obras que se realizarían. También es una de las últimas películas importantes que se realizarían antes de que la industria cinematográfica perdiera a muchas de sus figuras más destacadas, que emigraron a ponerse a salvo del nazismo. A partir de entonces, los cineastas más importantes de Alemania irían emigrando progresivamente a Francia y Estados Unidos. El realismo y la belleza de Gente en Domingo son el testamento de una Alemania que estaba a punto de sufrir una de las peores etapas de su historia.


Proyección en 16mm realizada con el apoyo del Goethe-Institut Buenos Aires.

Temporada X / Función 208
Cineclub La Rosa
Austria 2154

jueves, 9 de marzo de 2017

Encuentro en Paternal

Emiliano Penelas, programador del Cineclub La Rosa, participó de la charla sobre "Pantallas emergentes" organizada por el festival EPA Cine.


El Festival Internacional De Cine De El Palomar - EPA Cine, organizó una muestra itinerante en la ciudad de Buenos Aires, y el sábado 4 de marzo fue el turno del encuentro sobre "Pantallas emergentes".

Allí estuvieron Emiliano Penelas, representando al Cineclub La Rosa y Cineclub YMCA, Hernán Hayet y Carolina Andreeti por "Circuito C.I.N.I.C.O." y Emiliano Romero invitado por la web "No Solo En Cines".

sábado, 25 de febrero de 2017

El Cineclub en EPA Cine

Emiliano Penelas, programador del Cineclub La Rosa, participará de la mesa de "Pantallas emergentes" en la muestra itinerante del EPA Cine. Será el sábado 4 de marzo a las 18 horas en La Paternal Espacio Proyecto, Espinosa 2672.


El Festival Internacional De Cine De El Palomar - EPA Cine, a punto de realizar su segunda edición, realiza una muestra itinerante en la ciudad de Buenos Aires.

Entre las actividades previstas, el sábado 4 de marzo a las 18 horas habrá una mesa de "Pantallas emergentes" de la que participará el Cineclub La Rosa junto a Circuito C.I.N.I.C.O., No Solo En Cines y Cineclub YMCA.

Luego, a las 20.30 hs, está prevista la proyección de Últimas conversas, de Eduardo Coutinho, presentada por Sebastián Russo y Juan Manuel Ciucci, compiladores del libro Eduardo Coutinho. Cine de conversación y antropología salvaje.

jueves, 23 de febrero de 2017

Ya falta poco...

Próximamente anunciaremos el comienzo de la temporada 2017, la undécima del Cineclub La Rosa.



lunes, 30 de enero de 2017

Mis libros de cine

Un repaso a 13 títulos en la biblioteca del director español Fernando Trueba.


Pese a que se lamenta ”Los libros de cine prácticamente han dejado de escribirse, de editarse y de leerse”  Fernado Trueba recomienda a todos los aficionados al cine, los ya míticos El cine según Hitchcock, de Truffaut, “el libro de cabecera de cualquiera que sueñe con ser director”, y Las aventuras de un guionista en Hollywood, de William Goldman, “el libro de cabecera de cualquiera que sueñe con ser guionista”. En un terreno más literario apuesta por la trilogía de Anne Wiazemsky, escritora y actriz que fue musa de Godard, Pasolini y Bertolucci en la era de la Nouvelle Vague. Y para terminar, los grandes nombres del cine y su visión del séptimo arte: Buñuel, Keaton, Bergman y Renoir.
  1. El cine segùn Hitchcock, de François Truffaut
  2. Las aventuras de un guionista en Hollywood, de William Goldman
  3. Notas sobre el cinematógrafo, de Robert Bresson
  4. Peuples en larmes, peuples en armes, de Georges Didi-Huberman
  5. In girum imus nocte es, de Guy Debord
  6. La joven, de Anne Wiazemsky
  7. Un año ajetreado, de Anne Wiazemsky
  8. Un an après (Blanche), de Anne Wiazemsky
  9. Mi vida y mi cine, de Jean Renoir
  10. Mi ùltimo suspiro, de Luis Buñuel
  11. Moteros tranquilos, toros salvajes, de Peter Biskind
  12. Slapstick, las memorias de Buster Keaton, de Buster Keaton
  13. Linterna mágica, de Ingmar Bergman

Fernando Trueba (Madrid, 1955). Ganador de un Oscar por Belle Epoque en 1993, es uno de los directores más importantes del cine español. Además de la galardonada con el premio de la Academia de Hollywood, entre sus películas destacan Ópera Prima, un retrato del Madrid de los ochenta, El año de las luces, El sueño del mono loco (Goya al mejor director en 1989), La niña de tus ojos (1998) y la animada Chico y Rita (2010). Su último estreno es La reina de España, continuación de la aplaudida La niña de tus ojos.

Fuente: diario El País de Madrid.

lunes, 23 de enero de 2017

La película soviética que auguraba un idílico futuro a la URSS en 2017

Fue publicada en 1960 e iba dirigida a los niños de las repúblicas socialistas. La curiosa cinta fue redescubierta recientemente en una colección familiar.


Cien años después de la Revolución bolchevique, la Unión Soviética ha alcanzado sus más altas cotas de desarrollo. Los viajes interestelares son una realidad, estaciones eléctricas voladoras controlan el clima y los "imperialistas" han sido vencidos y relegados a una lejana isla del Pacífico. La utopía socialista se ha implantado en todo el planeta, en el que reina la paz y la prosperidad.

Esta visión idealizada de la URSS en el presente año es la que imaginaron, en 1960, los directores rusos V. Strukova y V. Shevchenko para su película llamada En el año 2017, un filme futurista producido por Diafilm Studio en el que daban cabida a todas las fantasías tecnológicas de la época. Su visión del 2017 se configura en torno a 45 diapositivas que combinan ilustraciones y texto, formato muy popular en el bloque soviético en la época, y estaba dirigida a los niños de las repúblicas socialistas.

 
Fotograma de 'En el año 2017' obtenido de la red social Vkontakte. L. Smekhov

La curiosa cinta fue redescubierta hace poco por el petersburgués Sergei Pozdnyakov mientras rebuscaba en una vieja colección familiar, y fue subida fotograma a fotograma a la red social rusa Vkontakte por él mismo, según informa el diario The Moscow Times.

La película relata un día en la vida de Igor Sergeyevich, un joven moscovita que disfruta a diario de los impresionantes avances de la ciencia soviética. A través de su experiencia vital, desde el desayuno hasta sus clases de geografía, los directores rusos van dibujando un mundo futurista en el que los trenes de propulsión atómica cubren enormes distancias en poco tiempo y el Estrecho de Bering ha sido cerrado por una enorme presa que une Siberia con Alaska.

Además, la avanzada tecnología permite que enormes perforadoras excaven ciudades subterráneas en los gélidos páramos siberianos, en las que se mantiene una "primavera eterna" gracias máquinas que reproducen el clima de forma artificial a cientos de metro bajo la superficie.




No obstante, una enorme tragedia se cierne sobre a este idílico mundo. Los imperialistas, desde su exilio en el Pacífico, han probado un arma prohibida que ha provocado una enorme explosión y amenaza a todo el planeta con tormentas y tornados devastadores. Sólo la determinación de los empleados de la estación de control climático, entre los que se encuentra el padre de Igor, logrará enmendar la situación y salvar al planeta después de arriesgar sus vidas.

Tras la buena nueva, las celebraciones no se hacen esperar en Moscú, donde todos les reciben como héroes, entre ellos el pequeño Igor, que se funde con su padre en un abrazo ante la multitud jubilosa.

En el año 2017 no es sólo una película futurista en la que la propaganda y el entretenimiento comparten protagonismo, es también el reflejo de la fascinación que la tecnología despertaba en la época entre soviéticos y americanos. Y, sobre todo, es una cinta que recoge los anhelos y la esperanza del pueblo ruso en un porvenir próspero y libre de la amenaza atómica.

Pablo Rodríguez
Diario El Mundo, España

martes, 17 de enero de 2017

Humphrey Bogart, la mirada melancólica

A 60 años de la muerte del actor.


Bogie era un cínico. O más bien, llevaba una coraza de cínico. Intentaba mostrar que tenía tan poca fe en el mundo como la que tenía de sí mismo. Pero bajo ese disfraz de tipo duro, mirada férrea, cigarrillo inseparable y noches de copas, se encontraba un melancólico. Alguien que empatizaba y se preocupaba de sus amigos, su familia, su país y la gente en general.

Todos llevamos un cínico dentro. Solemos pensar que vivimos en el peor de los tiempos y tendemos al inconformismo. "Si esto es café, tráigame un té, pero si esto es té, por favor, tráigame un café", que diría Abraham Lincoln. Si ahora se habla de posverdad, del auge de los populismos, el terror que induce Trump, el timón de Reino Unido tras el Brexit o las futuras elecciones europeas, en la época de Bogart el mundo se cernía en el más absoluto apocalipsis.

El auge del fascismo en Italia, del nazismo en Alemania, de la Unión Soviética, los rencores arraigados entre Estados europeos tras la Primera Guerra Mundial y una profunda crisis económica hacían del mundo un polvorín a punto de estallar. Cuando Hitler invadió Polonia junto a la Unión Soviética en 1939, Bogie era apenas un actor de segunda, muy lejos del caché y el sueldo de compañeros suyos de la Warner como Edward G. Robinson o James Cagney.

Hubo actores que se alistaron voluntarios para combatir a los nazis en la Segunda Guerra Mundial, entre ellos superestrellas como Clark Gable o James Stewart. Bogart en cambio era demasiado mayor para alistarse -tenía 42 años cuando Estados Unidos entró en el conflicto-. No cogió un fusil para defender a su patria, pero hizo algo más valioso, Casablanca.

Es curioso, pero al actor le empezó a ir mejor que nunca cuando el mundo se despellejaba a su alrededor. En el período de tiempo que duró la guerra, el neoyorquino alcanzó la cima profesional y se enamoró de la mujer de su vida, Lauren Bacall. Bogie ponía fin al ninguneo al que le había sometido la industria cinematográfica durante décadas y se divorciaba de la nociva y alcohólica Mayo Methot, quien en una discusión le llegó a clavar un cuchillo. Se hacían realidad la mítica frase de Casablanca, "el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos".

Tal vez él no le dio la suficiente importancia en su momento, pero esta película fue una de las reivindicaciones políticas más importantes de la historia del cine. En 1942 la balanza se inclinaba del lado de las fuerzas del Eje en el conflicto bélico. Estados Unidos necesitaba un héroe, un símbolo, algo que insuflase nueva esperanza a la sociedad. Ese fue Rick Blaine, dueño del Rick's Cafe y del corazón de millones de cinéfilos.

Los ojos vidriosos del protagonista mientras escucha As time goes by y sostiene una copa de whisky en la mano reflejan la misma expresión que el propio Bogart portaría en varios momentos de su vida. Bacall recuerda varios en su biografía, entre ellos el del día de su boda, cuando Bogie le regalo un silbato de oro con la inscripción "si me necesitas, silba".

Compromiso político
La política siempre ha estado presente en el cine y entre sus protagonistas. Muchos temen las políticas que Trump pueda llevar a cabo tras sus constantes salidas de tono y el sector cinematográfico no se queda atrás. En los años de Bogart este temor tenía forma de siglas: el CAA (Comité de Actividades Antiamericanas).

Después de la guerra, la Unión Soviética dejó de ser aliada y se convirtió en rival. Truman, presidente tras haber fallecido Franklin D. Roosevelt, convivía con un Congreso republicano que exigía mano dura con los comunistas. Fue nombrado presidente del CAA John Thomas en 1947. Al poco tiempo hizo la siguiente declaración: "Nos han facilitado el nombre de cientos de personalidades muy destacadas de la capital del cine que son comunistas". La caza de brujas había comenzado.

Thomas citó a declarar en audiencia pública a 19 directores y guionistas sospechosos de ser comunistas -entre ellos el conocido Dalton Trumbo-. La industria del cine se sintió amenazada. Se estaba escupiendo sobre un derecho fundamental defendido en la Primera Enmienda de la Constitución americana: la libertad de expresión.

Bogart lideró un colectivo conocido como Comité de la Primera Enmienda, formado por personas de la industria del cine contrarios a los desmanes del CAA. Entre los participantes se encontraban Rita Hayworth, William Wyler, Paul Henreid, Lauren Bacall o John Huston. Bogie y Bacall lideraron la comitiva que se presentó en Washington para protestar ante los principales órganos de poder americano por lo que estaba sucediendo. John Huston llegó a mudarse a Irlanda y a declarar: "Estados Unidos había dejado de ser (al menos por un tiempo) mi país". ¿Cuántos artistas de Hollywood piensan igual ahora?

Si algo caracterizó a Bogart es que nunca se dio mucha importancia. Ni cuando protagonizó Casablanca, ni cuando lideró la lucha contra el CAA. Se podría decir que es la antítesis del postureo. Siempre se mantuvo sobrio, no en su acepción etílica, por supuesto. En una ocasión que su mujer compró una mesa muy cara y le señaló que no podía dejar vasos encima sin usar un tapete él le replicó: "Si una mesa no sirve para sostener una copa, no sirve de nada".

Su humildad le acompañó incluso tras ganar el Oscar a mejor actor por La reina de África (1951). Al contrario que los habituales discursos grandilocuentes a los que nos tienen acostumbrados los galardonados, Bogart se despachó con una breve alusión de medio minuto a Katherine Hepburn y al director John Huston.

El 14 de enero hace 60 años que nos dejó Bogie a causa de un cáncer de esófago. Se fue la mirada melancólica de Hollywood, el héroe romántico, elegante y humilde que no comprendería el mundo en el que vivimos hoy. Siempre nos quedará Casablanca.

Borja Negrete
Diario El Mundo, España

martes, 27 de diciembre de 2016

Resumen de la Temporada X

A continuación, un resumen de lo ocurrido en la décima temporada del Cineclub La Rosa.


  • 11 funciones
  • 10 largometrajes
  • 3 cortometraje
Ciclos

- Ciclo "Agnès Varda, la espigadora"
- Ciclo "Ciudadano Wenders"
- Ciclo "Doris Dörrie"
- Ciclo "Wenders Japón"

Presentaciones especiales
- Homenaje a Abbas Kiarostami
- Buster Keaton con música en vivo

Invitados
Juan Ninotti, piano en Sherlock Jr.

Proyecciones en 16mm
Tokio-ga, de Win Wenders (dos funciones)
Apuntes sobre ciudades y vestimentas, de Win Wenders
Sabiduría garantizada, de Doris Dörrie
¿Soy linda?, de Doris Dörrie
Historia de Lisboa, de Win Wenders
Alicia en las ciudades, de Win Wenders
Slingshot 6 7/8, cortometraje de Walter Lantz, Don Patterson y Paul J. Smith.
La gran migración, cortometraje de Bohumil Šejda.

Proyecciones en 8mm
Sherlock Jr., de Buster Keaton

Prensa
Nota en ANCCOM: "Cine bueno y barato"
Nota en el Diario del Viajero.

Colaboraciones de otras organizaciones
Goethe-Institut: colaboró en los ciclos del Cineclub La Rosa.

domingo, 25 de diciembre de 2016

Premios La Rosa 2016

Nuevamente, de forma simbólica, y entre las películas que proyectamos en el año, elegimos galardones en cada rubro.


Premio Rosa de Oro: Sherlock Jr., de Buster Keaton

Mejor película: Tokyo-ga, de Win Wenders

Mejor director: Buster Keaton, por Sherlock Jr.

Mejor actor: Homayoun Ershadi, por El sabor de la cereza, de Abbas Kiarostami.

Mejor actriz: Franka Potente por ¿Soy linda?, de Doris Dörrie y Yella Rottländer por Alicia en las ciudades, de Win Wenders.

Mejor actor de reparto: Manoel de Oliveira, por Lisboa story, de Win Wenders.

Mejor actriz de reparto: Teresa Salgueiro, por Lisboa story, de Win Wenders.

Mejor guión original: Doris Dörrie, Rolf Basedow y Ruth Stadler, por ¿Soy linda?, de Doris Dörrie.

Mejor guión adaptado: Ray Patin y Riley Thomson, por el cortometraje Slingshot 6 7/8, parodia del film Winchester 73.

Mejor fotografía: Robby Müller, por Alicia en las ciudades, de Win Wenders.

Mejor montaje: Dominique Auvray, por Apuntes sobre ciudades y vestimentas, de Win Wenders

Mejor documental: Los espigadores y la espigadora, de Agnès Varda.

Mejor presentación especial: Tokyo-ga, de Win Wenders, en doble jornada.

Mejor música: Juan Ninotti en Sherlock Jr., de Buster Keaton.

Mejor cortometraje: La gran migración, de Bohumil Šejda.

viernes, 23 de diciembre de 2016

Función de lujo para finalizar la temporada

El Cineclub La Rosa cerró la Temporada X con una función a sala llena en la que se proyectó Sherlock Jr., de Buster Keaton, con música en vivo por Juan Ninotti, y cortometrajes, todo en fílmico. ¡Nos vemos en la undécima!


Gran fin de año para la décima temporada del Cineclub La Rosa. Con una función especial que se desarrolló íntegramente en formato fílmico, el público acompañó nuevamente, como a lo largo de todo 2016, llenando la sala de la Biblioteca Sánchez Viamonte.


La función comenzó con dos proyecciones en 16mm. Primero el Pájaro Loco hizo las delicias de grandes y (muchos) chicos presentes, con el hilarante Slingshot 6 7/8. La gran creación de Walter Lantz no decepcionó.


Luego, una joya de la colección, el cortometraje checoslovaco La gran migración, de Bohumil Šejda, un relato en el que se pone de relieve un mensaje social y ecologista que cuenta con una precisa banda sonora sin requerir diálogos.


Por último, y proyectada en 8mm, Sherlock Jr., de Buster Keaton, con piano en vivo por Juan Ninotti. Una película hilarante, llena de gags, situaciones desopilantes y grandes momentos de acción y comedia física.


"En los largometrajes pronto descubrí que había que presentar personajes creíbles, en situaciones en las que el público aceptara. El mejor formato que encontré era empezar con una situación normal, quizás inyectando algunos problemillas, pero no los suficientes, para evitar que se consiguieran carcajadas (...) Era cuando nos acercábamos al tercio final cuando metíamos a los personajes en serios problemas que permitían carcajadas más fuertes (...) Otra cosa interesante que aprendí fue que una vez que conseguías interesar al público en lo que estaba haciendo el héroe, les molestaba profundamente cualquier cosa que le interrumpiera. Por muy sensacional que fuera el gag" (citado en Slapstick, las memorias de Buster Keaton).




Ninguno como Buster

Coronando la décima temporada, proyectamos Sherlock Jr., de Buster Keaton, con música en vivo por Juan Ninotti.

Enorme película de Buster Keaton proyectada en el noble formato de 8mm, con piano en vivo por Juan Ninotti. ¿Qué más podía pedirse para el cierre de la décima temporada del Cineclub La Rosa?


Emiliano Penelas, programador del Cineclub, presentó la función especial que dio cierre al ciclo 2016.


Un corto checoslovaco, rareza de la colección

El último miércoles finalizó la Temporada X del Cineclub La Rosa, y entre los cortometrajes que se proyectaron está La gran migración, en 16mm.


El cortometraje checoslovaco, de Bohumil Šejda, es una rareza dentro de la colección, ya que se trata de una película con muy poca información en internet, de un realizador que ha hecho una extensa carrera en el cine de animación.



LA GRAN MIGRACIÓN
(Velké stěhování, Checoslovaquia, 1988, color, 8 minutos)
Dirección: Bohumil Šejda.
Guión: Bernadetta Šilingerová.
Montaje: Anthony Štrojsa
Sonido: Josef Javořík


La construcción de una nueva urbanización deja sin hogar a los pájaros que vivían en los árboles que se talan para tal fin. Con un mensaje social y ecologista, el corto habla de la relación entre las personas y el amor a los animales y la naturaleza.


Bohumil Sejda (1923), animador, diseñador y director, recrea la tradición de los dibujos animados de los estudios de cine Zlín. Con frecuencia colabora con el artista Vladimir Jiránek.